miércoles, 29 de febrero de 2012

Discurso de "El Gran Dictador"

Lo siento, pero no quiero ser un Emperador. Ese no es mi trabajo, no quiero gobernar o conquistar a nadie. Me gustaría ayudar a todos, si fuera posible. Judíos, gentiles, negros, blancos… Todos queremos ayudarnos unos a otros, los seres humanos somos así. Todos queremos vivir viendo felices a los demás, no tristes.
No queremos odiarnos y despreciarnos unos a otros. En este mundo hay sitio para todos y la tierra es rica y proveerá para todos.
El camino de la vida puede ser libre y hermoso..
Pero hemos perdido el camino.
La codicia ha envenenado las almas de los hombres, ha llenado el mundo de barricadas de odio y nos ha llevado a paso de ganso hacia la miseria y el derramamiento de sangre.
Somos veloces pero nos hemos encerrado en máquinas que nos dan abundancia pero nos dejan vacíos. Nuestro conocimiento nos ha vuelto cínicos, nuestra inteligencia nos ha vuelto duros y despiadados. Pensamos demasiado y sentimos tan poco. Más que maquinaria, necesitamos humanidad. Más que inteligencia, necesitamos amabilidad y gentileza. Sin estas cualidades, la vida será violenta y la perderemos.
El aeroplano y la radio han hecho que estemos más cerca uno del otro. La naturaleza misma de estas invenciones clama por la bondad de los hombres, clama por la hermandad universal, por la unidad de todos nosotros. Incluso ahora, mi voz está llegando a millones en todo el mundo, millones de hombres, mujeres y niños desesperados, víctimas de un sistema que hace a los hombres torturar y encarcelar gente inocente. A quellos que puedan oírme les digo: “No desesperen”
La tristeza que cae sobre nosotros ahora no es sino el paso de la codicia, la amargura de hombres que temen el camino del progreso humano: el odio de los hombres pasará y los dictadores morirán y el poder que le arrancaron al pueblo, retornará al pueblo y aunque los hombres mueran, la libertad nunca morirá.
Soldados, no se rindan ante hombres brutales, hombres que les desprecian y esclavizan, que reglamentan sus vidas, les dicen lo que tienen que hacer, lo que tienen que pensar y lo que tienen que sentir, que les marcan, los alimentan, los tratan como ganado, como carne de cañon.
No se entreguen a estos hombres antinaturales, hombres máquina, con mentes de máquina y corazón de mádquina. Ustedes no son máquinas. No son ganado. Son seres humanos. Llevan el amor de la humanidad en sus corazones. No odian. Solo los no amandos odian. Los no amados y los antinaturales. Soldados, no luchen por la esclavitud, luchen por la libertad.
El capítulo diecisiete de San Lucas dice: “el reino de Dios está en el hombre”. No un hombre, o un grupo de hombres, sino en todos los hombres, en ustedes, el pueblo.
Ustedes, el pueblo, tienen el poder, el poder de crear máquinas, el poder de crear felicidad. Ustedes, el pueblo, tienen el poder de liberar la vida y hacerla hermosa, hacer de esta vida una maravillosa aventura. Usemos, pues, ese poder en nombre de la democracia, unámonos. Luchemos por un mundo nuevo, un mundo decente que le dé a los hombres la posibilidad de trabajar que les dé el futuro y una vejez y una seguridad.
Prometiendo estas cosas, hombres brutales han llegado al poder, pero mienten. No cumplen sus promesas, y nunca lo harán. Los dictadores se liberan a si mismos, pero esclavizan a la gente. Luchemos ahora para que esa promesa se cumpla. Luchemos para liberar el mundo, para derribar las fronteras nacionales, para erradicar la codicia, el odio y la intolerancia. Luchemos por un mundo de razón, un mundo donde la ciencia y el progreso conduzcan a la felicidad de todos los seres humanos.
Soldados: en el nombre de la democracia, unámonos todos!
Miren hacia arriba! Miren hacia arriba! Las nubes se están dispersando y el sol pasa a través de ellas. Estamos saliendo de la oscuridad hacia la luz. Estamos llegando a un mundo nuevo. Un mundo nuevo y amable donde los seres humanos se elevarán sobre el odio y la brutalidad.
Al alma de el hombre se le han dado alas, finalmente está empezando a volar. Vuela hacia el arco iris, hacia la luz de la esperanza, hacia el futuro, hacia el glorioso futuro que nos pertenece, a ti, a mí, a todos nosotros. Miren hacia arriba, miren hacia arriba!

Viva Zapata

lunes, 27 de febrero de 2012

Consecuencias de la muerte de Trotsky

Desde el tiempo de Marx la tarea más grande del movimiento revolucionario fue fundar un partido internacional que le hiciera frente al capitalismo, de ahí el ¿Por qué? de la internacional.
Trotsky le dedicó sus últimos días a fundar este partido, pero su temprana muerte tendría una influencia descomunalmente negativa para la construcción de la 4ta internacional. EL deceso de Trotsky deja acéfalo un movimiento pequeño en que sus dirigentes eran muy jóvenes y sin experiencia en el movimiento de masas: “Los dirigentes históricos formados en la revolución, principalmente Trotsky, pero también otros como Rakovski y Chen Tu—siu, habían muerto al comenzar la guerra. Esa dirección trató de alguna manera de fortalecer, desarrollar el trotskismo en una etapa, a partir de 194, (…), pero su propia inexperiencia y falta de claridad política la llevaron a buscar atajos en la tarea de construir el partido.” (Conversaciones, Nahuel Moreno)
El asesinato de Trotsky tiene un efecto catastrófico, los errores de la dirección inexperta se traducirían en el lineamiento general de ingresar en organizaciones de masas, especialmente los PC. Estos eran burocráticos y la condición para ingresar en ellos era dejar de criticarlos. Por si fuera poco, la inexperiencia de los dirigentes movimiento obrero termina siendo definitiva.
Por esto, el golpe asestado a la cuarta internacional con el asesinato de Trotsky fue tan bien planificado, que hasta el día de hoy el movimiento Trotskista no se ha recuperado.

Trotsky

El asesinato de Trotsky.
España fue “la escuela de los verdugos” de Trotsky. Entre abril y mayo de 1939, a la caída de la república española, 3,961 comunistas cuidadosamente escogidos por una comisión constituida en Paris fueron llevados a Moscú. De todo el grupo, ocho fueron seleccionados cuidadosamente ya que estaban destinados a recibir cursos especiales. Eran dirigidos directamente por el mariscal Koniev bajo la dependencia directa del propio Stalin. De los ocho españoles seleccionados, cinco constituyeron un colegio y tres fueron seleccionados para “cumplir una misión especial”.
Estos tres hombres eran Álvarez, Martínez C y Jiménez. Después de ser bien entrenados, los tres agentes recibieron las órdenes de trasladarse a México. Mientras estos tres agentes se preparaban en Moscú, la inteligencia Estalinista, desarrollaba toda una red que se ocuparía de llevar a cabo el atentado contra Trotsky. En los Estados Unidos ubicaron al Doctor Gregory Rabinovith, quien sería la cabeza de toda la conspiración. Para llevar a cabo su misión fue colocada como cabeza de la delegación soviética de la Cruz Roja.
El segundo al mando en el asesinato de Trotsky fue conocido con el nombre de Carlos J, Contreras este era un agente bien versado en México. La red establecida por estos dos cabecillas no solo se encargaba del asesinato material de Trotsky, Contreras que conocía muy bien los medios Mexicanos, conseguía pasaportes falsos, infiltraba agentes en sindicatos y desataba campañas de Prensa en contra de Trotsky, a fin de crear un clima favorable en la opinión pública para el asesinato.
A disposición de Contreras y Rabinovith se encontraban en México figuras como; Vicente Lombardo Toledano, líder sindical destacado. El pintor Mexicano David Alfaro Sequeiros fue uno de los que llevo a cabo el atentado a la casa de Trotsky en la madrugada del 23 al 24 de mayo.
Ruby Weil, secretaria de Luís Budenz en la dirección del periódico comunista estadounidense, se encargaría de presentarle a Sylvia Ageloff (Trotskista convencida) con Jacson Monard. Toda esta red trabaja en función del asesinato de Trotsky, planificado para la madrugada del 23 al 24 de mayo. Al fallar el atentado, decidieron utilizar a Jacson Monard, ya infiltrado en el círculo de Trotsky. Este había luchado en la guerra civil española para luego ser entrenado por la GPU en Moscú. Su verdadero nombre era el de Ramón Mercader, hijo de Caridad Mercader quien participaría activamente en el segundo atentado.
La labor de Mercader comienza en 1938 en Paris donde logra seducir a Silvia Ageloff, quien le brindaría acceso al círculo cercano de Trotsky. Fue así que Ramón Mercader espero paciente hasta el 20 de Agosto, día en que acompañado de su madre y de Leonidas Eitingon iría a cumplir su atroz misión a la casa del revolucionario ruso. Ambos, Caridad y Leonidas esperarían fuera de la casa de Trotsky, dando tiempo a que cumpliera su misión y saliera sin problemas. Pero el grito ensordecedor de Trotsky y sus últimos brotes de fuerza le impidieron al esbirro de Stalin huir sin que lo apresaran.

jueves, 23 de febrero de 2012

La Gran Guerra

La Primera Guerra Mundial, también llamada la Gran Guerra, se desarrolló entre el 28 de julio de 1914 y el 11 de noviembre 1918. Involucró a todas las grandes potencias del mundo, que se alinearon en dos bandos enfrentados: por un lado, los Aliados de la Triple Entente, y, por otro, las Potencias Centrales de la Triple Alianza.
En el transcurso del conflicto fueron movilizados más de 70 millones de militares, incluidos 60 millones de europeos, lo que lo convierte en una de las mayores guerras de la Historia. Murieron más de 9 millones de combatientes, muchos a causa de los avances tecnológicos de la industria armamentística, que hizo estragos contra una infantería que fue usada de forma masiva y temeraria.
La Primera Guerra Mundial, también llamada la Gran Guerra, se desarrolló entre el 28 de julio de 1914 y el 11 de noviembre de 1918. Involucró a todas las grandes potencias del mundo, que se alinearon en dos bandos enfrentados: por un lado, los Aliados de la Triple Entente, y, por otro, las Potencias Centrales de la Triple Alianza.
En el transcurso del conflicto fueron movilizados más de 70 millones de militares, incluidos 60 millones de europeos,lo que lo convierte en una de las mayores guerras de la Historia. Murieron más de 9 millones de combatientes, muchos a causa de los avances tecnológicos de la industria armamentística, que hizo estragos contra una infantería que fue usada de forma masiva y temeraria.
El asesinato del archiduque Francisco Fernando de Austria, heredero del trono del Imperio austro-húngaro, el 28 de junio de 1914 en Sarajevo, fue el detonante inmediato de la guerra, pero las causas subyacentes jugaron un papel decisivo, esencialmente el imperialismo de las políticas exteriores de grandes potencias europeas como el Imperio Alemán, el Imperio austro-húngaro, el Imperio Otomano, el Imperio Ruso, el Imperio Británico, Francia e Italia. El asesinato de Francisco Fernando por el nacionalista yugoslavo Gavrilo Principio dio como resultado un ultimátum de los Hamsburgo al Reino de Serbia. Las potencias europeas invocaron diversas alianzas formadas años y décadas atrás, por lo que sólo unas semanas después del magnicidio las grandes potencias estaban en guerra. A través de sus colonias, el conflicto pronto prendió por el mundo.
El 28 de julio, el conflicto dio comienzo con la invasión de Serbia por Austria-Hungría, seguida de la invasión de Bélgica,Luxemburgo y Francia por el Imperio Alemán, y el ataque de Rusia contra Alemania. Tras el avance alemán en dirección a París se llegó a un alto, y el Frente Occidental se estabilizó en una guerra estática de desgaste basada en una extensa red de trincheras que apenas sufrió variaciones significativas hasta 1917. En el frente oriental, el ejército ruso luchó satisfactoriamente contra Austria-Hungría, pero fue obligado a retirarse por el ejército alemán. Se abrieron frentes adicionales tras la entrada en la guerra del Imperio Otomano en 1914, Italia y Bulgaria en 1915 y Rumanía en 1916. El Imperio ruso colapsó en 1917 debido a la Revolución de Octubre, tras lo que dejó la guerra. Después de una ofensiva alemana a lo largo del Frente Occidental en 1918, las fuerzas de los Estados Unidos entraron en las trincheras y los Aliados de la Triple Entente hicieron retroceder al ejército alemán en una serie de exitosas ofensivas. Tras la Revolución de Noviembre de 1918 que forzó la abdicación del Káiser, Alemania aceptó el armisticio el día 11 del mismo mes.
Al final de la guerra, cuatro potencias imperiales (los Imperios Alemán, Ruso, Austro-Húngaro y Otomano) habían sido derrotados militar y políticamente y desaparecieron. Los dos primeros, el alemán y el ruso, perdieron una gran cantidad de territorios, y los otros dos, el austro-húngaro y el otomano, fueron completamente disueltos. El mapa de Europa Central fue redibujado con nuevos y pequeños estados, y se creó la Sociedad de Naciones con la esperanza de prevenir otro conflicto similar. Los nacionalismos europeos espoleados por la guerra y la disolución de los imperios, las repercusiones de la derrota alemana y los problemas con el Tratado de Versalles se consideran generalmente como factores del comienzo de la Segunda Guerra Mundial.
 asesinato del archiduque Francisco Fernando de Austria, heredero del trono del Imperio austro-húngaro, el 28 de junio de 1914 en Sarajevo, fue el detonante inmediato de la guerra, pero las causas subyacentes jugaron un papel decisivo, esencialmente el imperialismo de las políticas exteriores de grandes potencias europeas como el Imperio Alemán, el Imperio austro-húngaro, el Imperio Otomano, el Imperio Ruso, el Imperio Británico, Francia e Italia. El asesinato de Francisco Fernando por el nacionalista yugoslavo Gavrilo Principio dio como resultado un ultimátum de los Hamsburgo al Reino de Serbia. Las potencias europeas invocaron diversas alianzas formadas años y décadas atrás, por lo que sólo unas semanas después del magnicidio las grandes potencias estaban en guerra. A través de sus colonias, el conflicto pronto prendió por el mundo.
El 28 de julio, el conflicto dio comienzo con la invasión de Serbia por Austria-Hungría, seguida de la invasión de Bélgica,Luxemburgo y Francia por el Imperio Alemán, y el ataque de Rusia contra Alemania. Tras el avance alemán en dirección a París se llegó a un alto, y el Frente Occidental se estabilizó en una guerra estática de desgaste basada en una extensa red de trincheras que apenas sufrió variaciones significativas hasta 1917. En el frente oriental, el ejército ruso luchó satisfactoriamente contra Austria-Hungría, pero fue obligado a retirarse por el ejército alemán. Se abrieron frentes adicionales tras la entrada en la guerra del Imperio Otomano en 1914, Italia y Bulgaria en 1915 y Rumanía en 1916. El Imperio ruso colapsó en 1917 debido a la Revolución de Octubre, tras lo que dejó la guerra. Después de una ofensiva alemana a lo largo del Frente Occidental en 1918, las fuerzas de los Estados Unidos entraron en las trincheras y los Aliados de la Triple Entente hicieron retroceder al ejército alemán en una serie de exitosas ofensivas. Tras la Revolución de Noviembre de 1918 que forzó la abdicación del Káiser, Alemania aceptó el armisticio el día 11 del mismo mes.
Al final de la guerra, cuatro potencias imperiales (los Imperios Alemán, Ruso, Austro-Húngaro y Otomano) habían sido derrotados militar y políticamente y desaparecieron. Los dos primeros, el alemán y el ruso, perdieron una gran cantidad de territorios, y los otros dos, el austro-húngaro y el otomano, fueron completamente disueltos. El mapa de Europa Central fue redibujado con nuevos y pequeños estados, y se creó la Sociedad de Naciones con la esperanza de prevenir otro conflicto similar. Los nacionalismos europeos espoleados por la guerra y la disolución de los imperios, las repercusiones de la derrota alemana y los problemas con el Tratado de Versalles se consideran generalmente como factores del comienzo de la Segunda Guerra Mundial.